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LAS CLASES MEDIAS Y EL ORDEN SOCIAL GLOBAL. Por Oswaldo de Rivero

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Oswaldo De Rivero

La crisis financiera neoliberal del 2008, siguen afectando seriamente la economía global, que solo crecerá menos del 2% y donde la deuda de todos los países del mundo sobrepasa hoy la producción global de bienes y servicios.

Esta crisis ha afectado con desempleo, bajos salarios y pensiones, y un mal acceso a la salud y a una buena educación a las clases medias de casi todos los países del mundo.

Treinta años de neoliberalismo ha terminado por crear un abismo social global, donde el 1% de la población del mundo tiene hoy el 46% de los ingresos. El prestigiado Banco suizo Credit Swiss, corrobora este abismo social en uno de sus últimos informes sobre las fortunas del mundo,

Este abismo social ha hecho estallar una ola de indignación de las clases medias en Chile, Hong Kong, India, Colombia, Líbano, Irán, Irak y también en los países desarrollados.

En Europa la protesta es contra las políticas de austeridad draconianas y en los EEUU por el endeudamiento que sufre la clase media para cubrir sus gastos cotidianos con sus tarjetas de crédito, que se pagan cada vez con mayores intereses que llevan a familias enteras a la bancarrota.

Lo más interesante de esta indignación global es que las protestas más violentas se han registrado en Hong Kong y Chile, que eran los países que el neoliberalismo presentó como el ejemplo a seguir por todos los países en desarrollo.

En Bolivia, la protesta es por ahora de naturaleza electoral, pero en el fondo hay pendiente una protesta social profunda debido a la desigualdad que afecta a su población indígena, y que parece no preocuparle a los que ya gobierna Bolivia.

En el caso del Perú, la protesta de la clase media se ha centrado en la corrupción, lo que está muy bien, pero queda por resolver también una situación social que causa mucho malestar en la clase media, como son el desempleo, las bajas pensiones, la falta acceso a la salud, a una buena educación y sobre todo a la seguridad ciudadana.

Hoy, no es el proletariado, sino la clase media, lo que Marx llamó, la pequeña burguesía, la que lidera la protesta social en los países industrializados, que eran para Marx donde la revolución proletaria debería triunfar. Pero esto no sucedió debido a que la automatización y la robotización han desproletarizado hoy la producción manufacturera.
Hoy existe una causa común global que puede fortalecer la protesta de las clases medias hasta el punto de cambiar el nefasto orden de desigualdad social creado por el neoliberalismo.

En efecto, el neoliberalismo puede ser destruido, no por una ideología de izquierda o de derecha populistas, sino por algo más poderoso que todas las ideologías, como es la actual revancha de madre naturaleza, que después de 200 años de olvido, regresa furiosa contra una industrialización y una urbanización planetaria que es ecológicamente insostenible.

Sin duda, las catástrofes crecientes que está originado el cambio climático le va poner las bridas a un orden social, amoral y suicidad neoliberal que ha convertido la economía de mercado en una sociedad de mercado, donde todo lo que existe en este planeta es una mercancía que se puede comprar o vender

El cambio climático no es algo que pasara en el futuro sino que ya es el presente. Hoy mismo, se están deshielando los glaciares y pronto faltara agua para producir alimentos. A esto se suman hoy los incendios de los bosques, la persistencia de las sequias y los Niños y los Huracanes cada vez más violentos. También se están deshielando el Ártico y parte de la Antártida, lo cual va a producir una peligrosa alza del nivel de los océanos que inundará estuarios, costas, puertos e islas.

Sin duda, el cambio climático hará desaparece la falsa ciencia económica, que no tomo en cuenta que el PBI crece, pero el planeta no crece. La economía será sacada de sus teorías ideológicas nunca cumplidas y conducida por la ciencia ecológica, no para medir la riqueza de las naciones, sino para logará la supervivencia de estas ante el cambio climático.

Si la protesta actual contra la desigual social quiere convertirse en un fuerte movimiento con poder global, tiene que ser aliada del planeta, usar la ecología para cambiar el abismo social y la sociedad de mercado que han producido treinta años de neoliberalismo.

 

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