Tomado de: Samuel Abelardo Hidalgo Asencios (egresados de Sociología)

A vueltas con la Educación y su alcance. Por Samuel Hidalgo

la foto del perfil de Samuel Abelardo Hidalgo Asencios, La imagen puede contener: Samuel Abelardo Hidalgo Asencios
Samuel Hidalgo

Esta semana se ha generado una gran polémica en el país, a consecuencia de la emisión de un episodio, en el programa de educación “Aprendo en Casa”, del Ministerio de Educación (MINEDU), dirigido a los escolares peruanos, fragmentos de un documental, donde se aborda la discriminación lingüística.

El documental en mención se denomina “Los castellanos en el Perú”, que al igual que el libro, del mismo nombre; mencionan que existe discriminación lingüística, basado en prejuicios presentes en nuestra sociedad, que se dan por los grupos de poder económicos y políticos contra los grupos oprimidos, causándoles exclusión.

“El origen de estos prejuicios lo encontramos en la estructura de nuestra sociedad. En efecto, sabemos que existen grupos privilegiados que históricamente han controlado el poder económico y político en oposición a otros grupos oprimidos, que resultan excluidos”. (PEREZ 2004).

Que se diga lo mencionado líneas arriba, ha hecho que los grupos de poder se escandalicen y pongan en marcha, irónicamente, todo su aparato de poder para censurarlo. Es así que gente como Jaime de Altahus, Cecilia Valenzuela y Raúl Diez Canseco, el que pertenece a todos los grupos de poder en el país, a través de su universidad, USIL, redacten columnas de opinión, portadas en sus diarios, mandando cartas abiertas al MINEDU.

Esto último, según el periodista Marco Sifuentes, habría logrado que se cancele un episodio sobre los diferentes idiomas del Perú.

Pero estos grupos de poder y sus voceros acaso ¿han refutado con teorías lo dicho?, no. Sino que han recurrido, en primer lugar, al negacionismo, que no se hable de estos temas en las escuelas, seguidamente, al terruqueo tanto a los profesionales del ministerio, como a todo aquel que diga que sí existe discriminación y que viene de los grupos privilegiados.

Ante esto habría que recordar lo que señalan algunos teóricos sobre el papel de la educación y su vinculación con los grupos dominantes. Por ejemplo el Filósofo francés Michel Foucault, en su libro Vigilar y Castigar, hace mención que los sistemas educativos son mecanismos que emplea el poder para que éste se haga natural y cómo ese poder se ejerce sobre los individuos, en ámbitos como el político, religioso y escolar formando un tipo de consumidor, trabajador, ciudadano para beneficio de los grupos dominantes.

Paulo Freire, en su obra La pedagogía del Oprimido señala: “Seria una actitud ingenua esperar que las clases dominantes desarrollasen una forma de educación que permitiese a las clases dominadas percibir las injusticias sociales en forma crítica” y añade,

“Que los problemas relacionados con la educación no son solamente pedagógicos. Son problemas políticos y éticos como cualquier problema financiero”.

Es por ello que ante cualquier cuestionamiento a sus posiciones de privilegio, estos grupos se lanzan, cual jauría, para acallar las voces cuestionadoras. De igual manera se oponen a la enseñanza de un pensamiento crítico, que es lo que se intentó hacer, y solo permiten pensamientos y enseñanzas de acuerdo a sus intereses.

Aunque ellos no quieran que se hablen de estos temas, lo ciertos es que la realidad existe, y a pesar que se empeñen en negarlo, las clases sociales existen y cada uno actúa de acuerdo a su interés, bastaría con revisar el libro «Clases, Estado y Nación» de Julio Cotler; al igual que la discriminación en sus diversas formas. Ante ello, la forma de superarlo es, hablándolo, cuestionándolo; no cerrando los ojos y esperar que, “de milagro”, se acaben.

Parece que por la presión ejercida el MINEDU dejará de emitir este tipo de materiales. Es una lástima porque quienes pierden son los estudiantes a quienes se les priva formar un pensamiento crítico, y solamente se les permite un pensamiento dogmático.