Tomado de: Javier Vara Calixto

La palabra carapulcra o carapulca proviene de los vocablos aimara “qala phurk’a” (guiso en piedras calientes) y quechua “qalaphurka”.

 

La imagen puede contener: comida

La Carapulcra estaba incorporado en la dieta de los pueblos aimaras. Su preparación era de forma sencilla, guisado de papa seca cocinado con piedras calientes en una olla, y se complementaba con carne de llama y alpaca.

Con la conquista española, este plato se vuelve popular entre la población pobre y esclava del virreinato, por ser fácil su preparación en abundancia, es más en el siglo XVII era considerado como comida de pobres por la clase alta virreinal, no es hasta el siglo XIX que la carapulcra se introduce en la dieta de la población de la clase media limeña, complementando su preparación con productos como el aji panca y aji mirasol, y otros productos de origen español; los afrodescendientes introdujeron el maní en su preparación.

En la actualidad es un platillo tradicional en gran parte de los pueblos costeros, en especial en Lima, Ica, Cañete y Chincha, también en costa norte, como en Chancay y Huaral, variando su preparación en cada lugar.

La carapulcra es infaltable en las fiestas populares costeñas, es sinónimo de fraternidad y cohesión social.

Si la pachamanca reúne a la familia y al pueblo en la sierra, la carapulcra no discrimina y democratiza en la costa…