Fuente: Guardiania

Mercurio usado en la minería es hallado en mujeres indígenas en un nivel preocupante. Carlos Tellería para Guardiana, fotos de Carmen Capriles de Reacción Climática (Bolivia)

Una investigación halla niveles altos de mercurio en los cabellos de las mujeres de dos comunidades asentadas en el río Beni. Esto puede dar lugar a serios problemas en la salud y preocupa las embarazadas en lugares en los que no tienen una buena atención médica. ¿Cómo solucionar el problema?, ¿se tendrá que dejar de comer pescado? Dirigentes indígenas anuncian acciones para obligar al Estado a cumplir un convenio mundial que obliga a reducir los riesgos para la salud.

Miércoles 28 de julio de 2021.- El peligro viene de río arriba. Las aguas contaminadas con mercurio bajan desde zonas como Guanay, Mapiri o Tipuani, conocidas como áreas de minería aurífera en la región semitropical de La Paz, y llegan al río Beni. En sus riberas viven las comunidades de Eyiyoquibo y Portachuelo del pueblo indígena Esse Ejja y las mujeres en edad fértil presentan altos niveles de intoxicación; aunque ni ellas ni los varones participan en la explotación de oro, pero se alimentan de peces envenenados, advierte el estudio “La exposición al mercurio de las mujeres en cuatro países latinoamericanos productores de oro” de la Red Internacional de Eliminación de Contaminantes (IPEN).

IPEN, en alianza con el Instituto de Investigaciones en Biodiversidad (Biodiversity Research Institute, BRI), realizó una investigación en esas comunidades y en grupos de personas que viven en zonas mineras de Brasil, Colombia y Venezuela.

Las cifras más altas de contaminación fueron halladas en las comunidades bolivianas que viven en zonas ubicadas en proximidades de la cabecera del río Beni, como es el caso de Eyiyoquibo, en La Paz, y en el otro extremo de la corriente de agua, el caso de Portachuelo, en Pando. Este río fija el límite departamental entre La Paz y Beni, hasta que se escurre hacia el extremo noreste del país.

Mapa de ubicación de las comunidades Eyiyoquibo y Portachuelo del pueblo Esse Ejja.
RESULTADOS PREOCUPANTES

Los investigadores se declararon preocupados por los resultados en Bolivia. Solo cuatro de las 64 mujeres examinadas en ambas comunidades tuvieron niveles por debajo de 1 ppm (partículas por millón). En el resto se registraron niveles por encima de las 3 ppm hasta 32 ppm.

“Un 93.7% de las mujeres estudiadas excedió el nivel umbral de 1 ppm y de 0.58 ppm propuestos para la medición del mercurio”, señala el estudio titulado “La exposición al mercurio de las mujeres en cuatro países latinoamericanos productores de oro”.

El umbral al que se hace referencia es el nivel de exposición al mercurio por debajo del cual no aparecen efectos nocivos. En las poblaciones examinadas en los otros países los registros de ppm son menores:

  • Brasil (Vila Nova)       5,5 ppm
  • Venezuela (El Callao) 5,5 ppm
  • (Colombia (Íquira)      0,7 ppm
EN MUJERES EN EDAD REPRODUCTIVA

La investigación, publicada en junio de 2021, tomó en cuenta a mujeres en edad reproductiva (de 17 a 44 años). En el caso de Bolivia, se trabajó en las comunidades indígenas Eyiyoquibo (municipio de San Buenaventura) y Portachuelo (municipio de Gonzalo Moreno). En la primera, la organización Reacción Climática participó en la toma de muestras de cabello para medir la presencia de mercurio, en 2019. 

Las muestras de cabello fueron recogidas de mujeres en edad fértil.

Un documento de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), de 2020, relacionado con un plan mejoramiento de la vía San Buevaentura-Ixiamas, da una idea más exacta de la ubicación de Eyiyoquibo:

  • La comunidad está cinco kilómetros al norte del municipio de San Buenaventura, que a su vez está a 481 kilómetros de la ciudad de La Paz.
  • San Buenaventura se encuentra a 481 kilómetros de la ciudad de La Paz.
  • Eyiyoquibo limita al sur con la comunidad Buen Retiro, al norte con una urbanización y propiedad privada, al oeste con la carretera San Buenaventura-Tumupasa y al este con el río Beni y la isla ”Rivero“. Tiene una superficie de 10 hectáreas.
PESCA Y AGRICULTURA

El Capitán Grande Eyiyoquibo, Óscar Urici, explica a Guardiana que ningún integrante de la comunidad trabaja en actividades mineras, pero consumen carne de pescado del río Beni. Aclara que las 85 familias del lugar se ocupan de la pesca y agricultura. Cultivan arroz, maíz, plátano, tomate, yuca y otros alimentos para el consumo interno, pero también venden parte de su producción en Rurrenabaque.

Un letrero identifica, en la primera letra, cuál es la actividad a la que se dedica la comunidad.

Se utilizan entre cinco y 10 kilos de mercurio para producir un kilo de oro.

Ministerio de Minería y Metalurgia
MAS IMPORTACIÓN DE MERCURIO

En mayo de este 2021, el diario Los Tiempos informó que en 2020 había más de 2.077 cooperativas mineras en el país, de las cuales el 70 por ciento se dedicaba a la minería aurífera y la mayoría operaba en La Paz.

Grupos de cooperativistas mineros y mineros privados que operan con dragas, sobre todo de origen chino y colombiano, son señalados como los responsables de la contaminación en los ríos.

En la misma publicación se informa que Bolivia importa 200 toneladas de mercurio y 68 de ellas están destinadas a la explotación de oro, según el estudio “El mercurio en la pequeña minería aurífera en Bolivia” realizado por la institución Better Gold Initiative (BGI) a solicitud del Gobierno boliviano y la Cooperación Suiza.

En esa ocasión, el ministro de Minería y Metalurgia, Ramiro Villavicencio, dijo que se utilizan entre cinco y 10 kilos de mercurio para producir un kilo de oro.

Según ese diario, Perú y Colombia dieron pasos hacia la restricción de las importaciones de mercurio, incluso las autoridades colombianas aprobaron una ley para prohibir su uso en la minería.

MERCURIO EN LA CADENA ALIMENTICIA

El mercurio es liberado al medio ambiente, en este caso por el uso en la explotación minera con dragas en los ríos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Luego es transformado en metilmercurio por determinadas bacterias. Los peces pequeños lo ingieren al alimentarse de plancton, nombre con el que se conoce a organismos microscópicos que flotan en las aguas dulces y saladas.

“El metilmercurio –señala ese organismo internacional– pasa también por un proceso de bioamplificación. Los grandes peces depredadores, por ejemplo, tienen más probabilidades de presentar niveles elevados de mercurio por haber devorado a muchos peces pequeños que, a su vez, lo habrán ingerido al alimentarse de plancton”. En esas condiciones se cumple el recorrido hasta llegar a la dieta de los humanos.

La pesca es un medio de sustento de las familias de Eyiyoquibo. Los peces pequeños se alimentan de plancton y son devorados por otros más grandes que acumulan residuos de mercurio. La carne contaminada llega así a la dieta de las personas que no necesariamente están involucradas en la explotación minera.

¿CUÁLES SON LOS DAÑOS?

El médico toxicólogo Ramiro Cadima Flores explica que los niveles de mercurio encontrados en los indígenas reflejan que hay intoxicación y que, según los resultados de la investigación, las mujeres deberían ya estar con dolores en las articulaciones, pérdida de memoria, incluso alteraciones psiquiátricas. Explicó que el mercurio llega al sistema digestivo y luego a través de la circulación sanguínea afecta al sistema nervioso.

La ingestión de compuestos de mercurio, incluso su inhalación o exposición cutánea, pueden causar problemas neurológicos y de comportamiento, y suelen presentarse temblores, insomnio, pérdida de la memoria, dolores de cabeza o disfunciones motoras y cognitivas, aclara la OMS.

NEUROTOXINA EN EL FETO

La investigación de IPEN agrega que el mercurio es una neurotoxina que puede afectar al sistema nervioso del feto, incluso meses después de la que la madre hubiera sido expuesta a la sustancia contaminante.

Añade que la madre, a través de la placenta, puede transmitir efectos que podrían incluir discapacidad neurológica, pérdida de coeficiente intelectual y daño a los riñones y al sistema cardiovascular.  

“A niveles altos de exposición al mercurio, esto puede llevar a daño cerebral, discapacidad intelectual, ceguera, convulsiones y la discapacidad del habla”.

Estudio de la Red Internacional de Eliminación de Contaminantes
“ESA CONTAMINACIÓN NOS ESTÁ FREGANDO”

Guardiana tuvo la oportunidad de conversar por teléfono con Wilson Tórrez, habitante de Eyiyoquibo y promotor del área de salud y nutrición de la comunidad.

Sospecha que los efectos de la contaminación ya estarían visibles en su comunidad. Dice que los niños que van a la escuela no entienden las explicaciones de los profesores, incluso –según su testimonio– no avanzan y continúan en el mismo curso. “Esa contaminación, creo que nos está fregando porque su madre consume pescado que es contaminado”.

Un inmueble de la unidad educativa de la comunidad Eyiyoquibo.

Wilson Tórrez explica que la unidad educativa del lugar ofrece formación hasta tercero de secundaria y quienes superan ese nivel y pretendan alcanzar el bachillerato deben hacerlo en San Buenaventura.

Tórrez también comentó que los recién nacidos llegan al mundo con bajo peso, a veces de kilo y medio,  y desnutridos. Y los que nacen con buen peso (cerca de tres kilos) pierden la vida a los seis u ocho meses. Sin embargo, este problema también podría deberse a otros factores como la nutrición.

¿DISCRIMINACIÓN EN SALUD?

La representante de la organización Reacción Climática, Carmen Capriles, dijo a Guardiana que cuando se ingresó a la comunidad para obtener muestras de cabello se explicó a los habitantes de Eyiyoquibo de manera didáctica cuál es el impacto del mercurio en la salud, pero sin la pretensión de causar alarma.

No hay médicos que visiten a las y los indígenas y aquellos que prestan servicios en centros de salud de San Buenaventura o en Rurrenabaque no atienden a los indígenas de manera adecuada, no les dan explicaciones. No solo existe el problema del mercurio, sino también de desnutrición, parásitos y otros no necesariamente atribuibles a la contaminación.

Carmen Capriles, representante de la Organización Reacción Climática
¿QUÉ SE PUEDE HACER?

Carmen Capriles considera que no será fácil que los indígenas eliminen de su dieta a los pescados del río y cree que será necesario estudiar alternativas nutricionales apropiadas para superar este tema ambiental que pasó a ser un problema de salud pública que tiene, además, implicancias en el turismo.

Ella opina que, además, se trata de un fenómeno cuyos efectos se podrán observar en la siguiente generación de habitantes de Eyiyoquibo, ya que las madres embarazadas pueden transmitir la contaminación a los fetos que llevan en su vientre y esto puede afectar al desarrollo neurológico, problemas de psicomotricidad y otros en sus hijos e hijas.

El toxicólogo Cadima sugiere frenar el uso de mercurio en la minería para evitar que las familias indígenas sigan expuestas a la contaminación y en su opinión el Gobierno debería medir el impacto para tomar las decisiones que correspondan.

No será fácil cambiar la dieta de los indígenas basada en el consumo de carne de pescado. No solo hay problemas con el mercurio, sino también con la nutrición.

ACCIONES DE FONDO

La Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígenas Originarios Campesinos y Áreas Protegidas (Contiocap) estudia una serie de acciones que  incluyan la intervención de legisladores y abogados para frenar la importación de mercurio.

El vocero de esa organización Álex Villca recordó que el Estado boliviano ratificó el 18 de noviembre de 2015 el Convenio de Minamata, aprobado dos años antes, que ordena realizar las acciones necesarias para evitar problemas a la salud de la población por el uso de mercurio, pero el Gobierno no toma en cuenta dichas recomendaciones.

Los numerales 1 y 2 del artículo 7 del convenio auspiciado por las Naciones Unidas dicen lo siguiente sobre la extracción de oro artesanal y en pequeña escala:

  1. Las medidas que figuran en el presente artículo y en el anexo C se aplicarán a las actividades de extracción y tratamiento de oro artesanales y en pequeña escala en las que se utilice amalgama de mercurio para extraer
    oro de la mina.
  2. Cada Parte en cuyo territorio se realicen actividades de extracción y tratamiento de oro artesanales y en pequeña escala sujetas al presente artículo adoptará medidas para reducir y, cuando sea viable, eliminar el uso de mercurio y de compuestos de mercurio de esas actividades y las emisiones y liberaciones de mercurio en el medio ambiente provenientes de ellas.
¿POR QUÉ SE LLAMA ASÍ EL ACUERDO MUNDIAL?

Minamata es el nombre de la bahía en la ciudad de Kumamoto, Japón, que el siglo pasado fue escenario de una tragedia ambiental causada por la compañía Chisso Corporation, que echó toneladas de contaminantes al agua. Conozca parte de la historia.

UNA LEY O UNA ACCIÓN POPULAR

Villca dijo a Guardiana que al margen de la vigencia y ratificación del Convenio de Minamata se buscará el apoyo de algún asambleísta nacional para elaborar una norma que obligue al cumplimiento del acuerdo internacional. Otra medida podría ser la presentación de un recurso de Acción Popular.

El artículo 136 de la Constitución Política del Estado señala que una Acción Popular procederá “contra todo acto u omisión de las autoridades o de personas individuales o colectivas que violen o amenacen con violar derechos e intereses colectivos, relacionados con el patrimonio, el espacio, la seguridad y salubridad pública, el medio ambiente y otros de similar naturaleza reconocidos por esta Constitución”.

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